El Niño mantendrá a la humedad como una variable clave: qué puede pasar en San Nicolás hacia 2027
El fenómeno ya está instalado y los organismos meteorológicos prevén que continúe fortaleciéndose durante los próximos meses. Una mayor disponibilidad de humedad puede favorecer períodos de inestabilidad y lluvias más abundantes, aunque no significa que vaya a llover todos los días.

La humedad será una de las variables a seguir con mayor atención durante los próximos meses en San Nicolás y buena parte de la región, en un escenario climático marcado por la presencia de El Niño.
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El último informe del Servicio Meteorológico Nacional confirmó que las condiciones oceánicas y atmosféricas son compatibles con una fase cálida del fenómeno y estableció una probabilidad cercana al 100% de que El Niño se mantenga durante agosto, septiembre y octubre de 2026.
El horizonte podría extenderse bastante más. El Centro de Predicción Climática de Estados Unidos, dependiente de NOAA, estimó un 97% de probabilidad de que El Niño continúe hasta comienzos de la primavera de 2027 en el hemisferio norte, período que coincide con el inicio del otoño en Argentina. El organismo prevé además que el fenómeno siga fortaleciéndose durante lo que resta de 2026.
Por qué la humedad gana protagonismo
El Niño modifica la circulación atmosférica a gran escala y puede alterar la distribución de las precipitaciones. El propio SMN señala que, en nuestra región, las condiciones asociadas al fenómeno suelen favorecer un aumento de las lluvias y temperaturas superiores a los valores normales.
En ese contexto, una mayor disponibilidad de vapor de agua en la atmósfera puede transformarse en un ingrediente importante cuando aparecen condiciones de inestabilidad, frentes u otros mecanismos capaces de generar ascenso del aire.
Cuando esos factores coinciden, aumenta la posibilidad de que se desarrollen lluvias y tormentas. Algunos episodios pueden dejar cantidades importantes de agua en períodos relativamente cortos, acompañados eventualmente por actividad eléctrica, ráfagas intensas y granizo.
La Organización Meteorológica Mundial también advirtió que El Niño se encuentra en desarrollo y podría fortalecerse rápidamente, aumentando en distintas regiones la probabilidad de lluvias intensas y otros eventos extremos. Al mismo tiempo, remarcó que sus efectos no son iguales en todos los lugares y dependen de otros factores atmosféricos y oceánicos.
Más humedad no significa lluvia permanente
Un escenario más húmedo no implica jornadas de lluvia continua ni tormentas severas todos los días.
El Niño actúa sobre el comportamiento climático de períodos prolongados, pero no permite determinar por sí solo cuándo se formará una tormenta ni cuánto lloverá en una localidad determinada.
Por eso pueden alternarse días estables con etapas de mayor humedad, nubosidad e inestabilidad. La intensidad concreta de cada evento deberá seguirse mediante los pronósticos de corto plazo y las alertas meteorológicas correspondientes.
Opinando San Nicolás ya informó el 6 de agosto que El Niño se encuentra establecido y que las proyecciones internacionales muestran posibilidades de continuidad durante los primeros meses de 2027. Aquella perspectiva también remarcó que una tendencia más húmeda no equivale a precipitaciones permanentes.
El efecto de las lluvias acumuladas
Otro aspecto importante será observar no solamente cuánto llueve en cada tormenta, sino la suma de las precipitaciones a lo largo de varias semanas.
Un episodio intenso puede aportar muchos milímetros en pocas horas. Si después llegan nuevas lluvias antes de que el suelo pierda parte de esa humedad, pueden aumentar los niveles de saturación y las dificultades de escurrimiento.
Ese comportamiento puede resultar relevante para los suelos agrícolas, los cultivos, los cursos de agua y las zonas urbanas con problemas de drenaje. El impacto final dependerá de la cantidad, duración y distribución de las lluvias.
En julio ya se había advertido para la región sobre la posibilidad de atravesar un período con mayor presencia de humedad y precipitaciones, con potencial impacto sobre suelos y cursos de agua.
Un escenario que deberá actualizarse mes a mes
La proyección de NOAA permite mantener bajo vigilancia el fenómeno hacia comienzos de 2027, pero no permite asegurar hoy que San Nicolás tendrá humedad elevada o lluvias por encima de lo normal durante todos los meses hasta el otoño.
La evolución dependerá de la intensidad que alcance El Niño, la temperatura del océano, la circulación atmosférica y la interacción con otros patrones climáticos.
Por eso, además de las temperaturas, durante los próximos meses serán importantes la humedad disponible, los sistemas de presión, el ingreso de frentes y la evolución concreta de cada episodio de lluvia o tormenta.
Lectura rápida
¿El Niño está presente actualmente?
Sí. El SMN informó que las condiciones oceánicas y atmosféricas corresponden a una fase cálida.
¿Hasta cuándo está confirmado con mayor probabilidad?
El SMN estima una probabilidad cercana al 100% de continuidad entre agosto y octubre de 2026.
¿Puede mantenerse durante 2027?
Sí. NOAA calcula un 97% de probabilidad de persistencia hasta comienzos de 2027.
¿Eso significa que lloverá todos los días?
No. El Niño modifica probabilidades climáticas, pero cada lluvia o tormenta depende de condiciones meteorológicas concretas.
¿Por qué será importante seguir la humedad?
Porque una alta disponibilidad de vapor de agua, combinada con inestabilidad y mecanismos de ascenso, puede favorecer episodios de precipitaciones más importantes.



