TECNOLOGÍA

La curiosa regla que se le atribuye a Steve Jobs para elegir candidatos en Apple

El cofundador de Apple priorizaba conocer cómo reaccionaban las personas fuera de una entrevista convencional. Con el tiempo, esa idea quedó popularizada como el “test de la cerveza”, aunque su formulación exacta no está respaldada por una fuente primaria clara.

Steve Jobs tenía fama de involucrarse personalmente en la selección de talento para Apple y de buscar algo más que un buen currículum o respuestas ensayadas.

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Una de las ideas que más se difundieron sobre su forma de contratar es la llamada “prueba de la cerveza”: preguntarse si le resultaría agradable compartir una conversación distendida con esa persona fuera del entorno formal de una entrevista.

La versión más extendida sostiene que Jobs llevaba a algunos candidatos a caminar y conversar, con preguntas cotidianas y abiertas, para observar cómo se desenvolvían cuando bajaba la presión del proceso de selección.

La intuición sí formaba parte de su método

Hay un aspecto de esa historia que sí está mejor documentado.

En una entrevista concedida a Fortune en 2008, Jobs explicó que había participado en miles de entrevistas laborales y que, después de evaluar experiencia y capacidad, la decisión final también dependía de la intuición.

Su interés estaba puesto en comprender cómo era una persona, cómo reaccionaba frente a desafíos y qué impresión generaba en una interacción menos estructurada.

Ese enfoque se alejaba de la idea de que una entrevista convencional de una hora pudiera revelar todo lo necesario sobre un candidato.

¿Realmente existió el “test de la cerveza”?

La frase se volvió popular en artículos recientes sobre liderazgo y recursos humanos, pero conviene hacer una distinción.

No aparece una referencia primaria sólida que permita afirmar que Jobs bautizara formalmente un procedimiento como “beer test” o que utilizara de manera sistemática la pregunta “¿me tomaría una cerveza con esta persona?” como regla excluyente.

Incluso publicaciones que retomaron la historia reconocen que no encontraron esa formulación en entrevistas originales de Jobs ni en la biografía escrita por Walter Isaacson.

Por eso, resulta más preciso hablar de una regla atribuida a Jobs que resume su preferencia por evaluar la afinidad, la naturalidad y la reacción de los candidatos en situaciones menos formales.

Qué buscaba observar

Más allá del nombre que terminó popularizándose, el concepto apunta a una cuestión concreta: distinguir entre una respuesta preparada para una entrevista y la manera en que una persona se comporta en una conversación más espontánea.

Ese tipo de evaluación también aparece actualmente en distintos procesos de selección, donde algunas empresas observan la forma de relacionarse con otras personas, la capacidad de escuchar, la actitud ante situaciones imprevistas y la convivencia dentro de un equipo.

En el caso de Jobs, lo comprobable es que atribuía un peso importante a la intuición personal después de evaluar a un candidato. El “test de la cerveza”, en cambio, debe entenderse como una interpretación posterior y popularizada de esa filosofía de contratación, no como una regla formal de Apple demostrada documentalmente.

Lectura rápida

¿Qué era el supuesto “test de la cerveza”?

La idea de preguntarse si sería agradable mantener una conversación informal con un candidato.

¿Jobs realmente lo llamaba así?

No hay una fuente primaria clara que confirme que utilizara formalmente ese nombre.

¿Qué sí está documentado?

Que Jobs consideraba importante la intuición y cómo reaccionaban las personas durante el proceso de selección.

¿Solo miraba la experiencia laboral?

No. Consideraba que la competencia profesional era importante, pero también evaluaba personalidad y reacción frente a desafíos.

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