Desperdicio de alimentos: nutricionistas bonaerenses brindaron claves para reducir lo que se tira en los hogares
En vísperas del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, el Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires advirtió sobre el impacto social, económico y ambiental del problema y difundió recomendaciones para aprovechar mejor la comida.

Planificar las compras, ordenar correctamente los alimentos, utilizar primero los productos más antiguos y aprovechar las sobras son algunas de las medidas que pueden ayudar a reducir el desperdicio de alimentos en los hogares.
El Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires puso el foco sobre estas prácticas de cara al 29 de septiembre, Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, una fecha establecida por Naciones Unidas para promover acciones frente a un problema que atraviesa toda la cadena alimentaria. Biblioteca ONU
“En nuestro país, cada persona tira en promedio 38 kilos de comida apta para el consumo durante todo el año”, señaló Franco Monnerais, licenciado en Nutrición matriculado en el Colegio bonaerense.
El profesional indicó además que entre los productos que suelen descartarse en los hogares aparecen alimentos de elevado valor nutricional, como frutas y verduras frescas, lácteos y panificados.
La estimación de 38 kilos por persona al año también aparece en antecedentes oficiales argentinos sobre desperdicio alimentario. Argentina
Pérdida y desperdicio no significan lo mismo
El Colegio diferenció dos etapas del problema.
La pérdida de alimentos ocurre principalmente antes de que los productos lleguen al consumidor y puede estar vinculada con problemas durante la cosecha, almacenamiento, transporte, infraestructura o condiciones climáticas.
El desperdicio, en cambio, comprende alimentos que eran aptos para el consumo pero terminan descartados por causas evitables, como compras excesivas, mala planificación, conservación inadecuada o criterios estéticos.
Naciones Unidas señala actualmente que alrededor del 13,2% de los alimentos se pierde entre la cosecha y el comercio minorista, mientras que aproximadamente el 19% de la producción alimentaria mundial se desperdicia en hogares, servicios de alimentación y comercios. Naciones Unidas
Estas cifras actualizadas difieren de estimaciones anteriores de FAO y Naciones Unidas que ubicaban esos porcentajes en torno al 14% y 17%, respectivamente. FAOHome
Qué se puede hacer en casa para tirar menos comida
El Colegio de Nutricionistas bonaerense recomendó revisar qué alimentos hay disponibles antes de salir a comprar y preparar una lista a partir de las comidas que realmente se prevé elaborar.
Otra pauta es utilizar el criterio conocido como First In, First Out: lo primero que ingresa a la despensa o heladera debe ser también lo primero que se consume.
La organización de la heladera también puede ayudar. Los alimentos cocidos y sobras deben ubicarse separados de los productos crudos, mientras que carnes, frutas, verduras y lácteos deben conservarse respetando sus necesidades específicas de temperatura y almacenamiento.
Para el freezer, se aconseja rotular las preparaciones con la fecha, mientras que los vegetales pueden blanquearse previamente cuando corresponda y la descongelación debe realizarse de forma segura en la heladera.
También se propone reutilizar sobras en preparaciones como tortillas, sopas, salteados o croquetas, además de aprovechar partes comestibles de los alimentos que habitualmente se descartan.
La importancia de planificar y conservar correctamente
Entre las causas habituales del desperdicio doméstico aparecen la compra excesiva, la falta de planificación de las comidas y los problemas de almacenamiento.
Naciones Unidas también identifica entre las causas el tamaño excesivo de las porciones y los envases, la confusión con las fechas de los productos y una conservación inadecuada en el hogar. Naciones Unidas
Por ese motivo, pequeños cambios cotidianos pueden contribuir a aprovechar los alimentos disponibles y, al mismo tiempo, reducir gastos familiares.
“Frente a esta problemática, las y los licenciados en nutrición cumplimos un rol estratégico”, sostuvo Monnerais, quien destacó la intervención profesional en educación alimentaria, servicios de alimentación y sistemas sostenibles.
Un problema que también impacta sobre el ambiente
La pérdida y el desperdicio no implican solamente tirar comida. También suponen desaprovechar el agua, el suelo, la energía, el trabajo y otros recursos utilizados para producirla y transportarla.
La FAO estima que la pérdida y el desperdicio de alimentos están vinculados con entre el 8% y el 10% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. FAOHome
Desde el Colegio bonaerense señalaron que enfrentar el problema requiere educación, políticas públicas y participación de productores, empresas, comercios, instituciones y consumidores.
Lectura rápida
¿Cuándo es el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos?
Se conmemora cada 29 de septiembre.
¿Cuánta comida se estima que desperdicia una persona en Argentina?
Un antecedente utilizado por el Colegio de Nutricionistas ubica el promedio en 38 kilos anuales por persona.
¿Qué alimentos suelen descartarse en los hogares?
Entre otros, frutas, verduras, lácteos y panificados.
¿Qué se puede hacer para reducir el desperdicio?
Planificar las compras, organizar correctamente los alimentos, controlar fechas y reutilizar las sobras.
¿Por qué es también un problema ambiental?
Porque se desperdician los recursos utilizados para producir los alimentos y se generan emisiones asociadas a su producción y descarte.



