Remonetización, crédito e inflación: las variables que el Gobierno mira para sostener la actividad
La estrategia económica enfrenta un desafío distinto al de los primeros meses: trasladar la estabilidad de las variables financieras hacia el consumo, el empleo y los sectores productivos que todavía muestran debilidad. El Banco Central proyecta una recuperación de la actividad para la segunda mitad de 2026, aunque las estimaciones privadas redujeron su previsión de crecimiento anual.

El Gobierno nacional apuesta a que una mayor disponibilidad de pesos, la recuperación del crédito y la continuidad del proceso de desinflación ayuden a fortalecer la actividad económica durante los próximos meses. Sin embargo, el escenario sigue mostrando diferencias importantes entre los sectores vinculados con las exportaciones y aquellos más dependientes del mercado interno.
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Según un análisis publicado por Infobae, esos tres factores aparecen actualmente como los principales canales a través de los cuales el equipo económico espera impulsar una recuperación más generalizada. La lectura llega en momentos en que industria, comercio y construcción continúan con dificultades, mientras las exportaciones y las reservas presentan un desempeño más favorable.
Más pesos en una economía que busca remonetizarse
Uno de los ejes es la denominada remonetización de la economía, es decir, una recuperación de la demanda de pesos después de un período caracterizado por una política monetaria restrictiva.
El proceso no es nuevo. El programa del Banco Central para 2026 ya contemplaba una etapa de remonetización dentro de su esquema monetario, después de las fases destinadas a reducir los excedentes de pesos y ordenar el balance de la autoridad monetaria.
De acuerdo con Infobae, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, señaló recientemente que el organismo observa indicadores compatibles con una mayor demanda de dinero por parte de empresas y particulares. La expectativa oficial es que esa demanda pueda acompañar la expansión del crédito y una eventual recuperación de la actividad.
Opinando San Nicolás ya había informado en marzo sobre una etapa de mayor liquidez y remonetización, cuando el Gobierno comenzó a liberar pesos con el objetivo de estimular la actividad. El escenario actual profundiza esa discusión y suma la evolución del crédito y las expectativas de inflación como variables centrales.
El crédito intenta recuperar terreno
El segundo punto es el financiamiento. Durante los últimos meses, el aumento de la morosidad llevó a bancos y entidades financieras a adoptar una posición más cautelosa, especialmente frente a los préstamos destinados a personas. Según el análisis de Infobae, las primeras señales de recuperación aparecen principalmente en el crédito empresarial.
El endeudamiento de los hogares, además, se convirtió en un tema de discusión económica y política. En los últimos días, Opinando San Nicolás informó tanto sobre las declaraciones de Javier Milei respecto de las deudas familiares como sobre los cuestionamientos formulados desde San Nicolás por Manuel y Santiago Passaglia.
La evolución del financiamiento será clave para determinar cuánto de la mejora monetaria puede convertirse efectivamente en inversión y consumo.
Las expectativas de inflación y actividad
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, publicado el 6 de agosto, estimó una inflación de 2% para julio. El grupo de analistas que tuvo mayor precisión histórica ubicó esa previsión en 1,9%.
Al mismo tiempo, el relevamiento mostró un deterioro en las estimaciones de actividad para la primera mitad del año. Los analistas calcularon que el Producto habría caído 0,4% durante el segundo trimestre, aunque proyectaron una recuperación del 1% tanto en el tercer como en el cuarto trimestre.
Para todo 2026, la estimación de crecimiento del PIB bajó a 2,7%, cuatro décimas menos que en el relevamiento anterior.
Estos datos reflejan el desafío de la próxima etapa: la desaceleración de los precios y la estabilidad financiera siguen siendo objetivos centrales, pero el Gobierno necesita que esas mejoras se traduzcan con mayor claridad en actividad, crédito, ingresos y empleo. Esa brecha entre las variables financieras y la economía cotidiana ya había sido señalada por Opinando San Nicolás a comienzos de año.
Lectura rápida
¿Cuáles son las variables que podrían impulsar la actividad?
La remonetización de la economía, una recuperación del crédito y la continuidad de la baja de la inflación.
¿Qué inflación espera el último REM para julio?
El relevamiento publicado por el BCRA estimó un 2% mensual.
¿Qué pasó con la previsión de crecimiento para 2026?
Los analistas del REM la redujeron al 2,7%.
¿Se espera una mejora de la actividad durante el segundo semestre?
El REM proyecta aumentos del 1% desestacionalizado tanto para el tercer como para el cuarto trimestre.
¿La recuperación es pareja entre todos los sectores?
No. El análisis de Infobae señala una mejor situación en sectores exportadores, mientras industria, comercio y construcción continúan más rezagados.



