El pollo ya es la carne más consumida por los argentinos y supera por primera vez a la vacuna

El pollo se convirtió por primera vez en la proteína animal más consumida en la Argentina, alcanzando un promedio cercano a 50 kilos por habitante al año y superando a la carne vacuna, que durante décadas lideró las preferencias de los consumidores.
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Desde el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) señalaron que este cambio no responde únicamente al precio, sino también a la evolución de la industria, el mejoramiento genético, la innovación tecnológica y las nuevas formas de consumo.
Una industria que multiplicó su producción
El director ejecutivo de CEPA, Carlos Sinesi, destacó que el sector atraviesa un momento favorable luego de recuperar el estatus sanitario tras los brotes de influenza aviar y aseguró que continúan trabajando para reabrir los pocos mercados que permanecen cerrados.
“Hoy estamos libres nuevamente de influenza aviar desde hace un par de meses y tratando de restablecer los pocos mercados que todavía permanecen cerrados, como China y la Unión Europea”, explicó.
También resaltó que el sistema de zonificación sanitaria permite mantener abiertas las exportaciones incluso cuando aparece un foco aislado de la enfermedad.
“Tenemos más de 70 destinos que aceptan la zonificación. Si aparece un brote, solamente se restringe esa zona y el resto del país puede seguir exportando. Ese trabajo es clave para nuestra actividad”, afirmó.
Sinesi recordó que el crecimiento de la actividad comenzó a principios de los años 2000.
“Desde principios de los años 2000 empezamos un proceso de crecimiento muy fuerte. Pasamos de producir 700 mil toneladas a más de 2,5 millones y multiplicamos los mercados de exportación”, señaló.
Cambiaron los hábitos de consumo
El directivo explicó que el aumento del consumo también está relacionado con los cambios en la forma de comprar y cocinar.
“Antes se compraba un pollo entero una o dos veces por semana. Hoy la gente compra pechuga, milanesas, alas, patamuslo o productos listos para cocinar. Hay mucha más segmentación y practicidad”, indicó.
Además, destacó la rapidez de preparación como otro factor determinante.
“Llegás a tu casa, cocinás una pechuga en cinco minutos y ya estás comiendo. Eso también ayudó muchísimo al crecimiento del consumo”, sostuvo.
Descartan el uso de hormonas
Durante la entrevista, Sinesi rechazó una de las creencias más extendidas sobre la producción avícola.
“No hablamos de un mito porque los mitos suelen tener algo de realidad. Acá no hay absolutamente nada de realidad”, afirmó al referirse al supuesto uso de hormonas para acelerar el crecimiento de los pollos.
Como ejemplo, explicó:
“A Messi le dieron hormonas de crecimiento cuando tenía 12 años. En un pollo eso sería imposible porque el animal está listo para faena a los 45 días. No existe ninguna posibilidad biológica ni económica de hacerlo”.
Según detalló, el desarrollo más rápido de los animales se debe al mejoramiento genético, una alimentación balanceada y la incorporación de nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial para optimizar el bienestar animal.
Actualmente, un pollo destinado al mercado argentino alcanza un peso cercano a tres kilos en apenas 44 a 46 días, mientras que la eficiencia productiva continúa mejorando año tras año.
La exportación, el próximo objetivo
Aunque el consumo interno alcanzó niveles históricos, desde CEPA consideran que el mayor potencial de crecimiento está en el mercado internacional.
Argentina exporta distintos productos avícolas según la demanda de cada destino, entre ellos garras, pechugas, alas y carne mecánicamente separada, llegando a más de 70 mercados.
“Hay que mejorar todos los días. No podemos dormirnos sobre los laureles. El consumo interno llegó a niveles históricos, pero el verdadero potencial de crecimiento está en seguir conquistando mercados internacionales”, concluyó Sinesi.
Lectura rápida
¿Qué ocurrió por primera vez en la Argentina?
El pollo superó a la carne vacuna como la proteína animal más consumida.
¿Cuánto se consume por habitante?
Cerca de 50 kilos de pollo por persona al año.
¿Por qué aumentó el consumo?
Por la mayor practicidad, la variedad de cortes, la innovación tecnológica y el crecimiento de la producción.
¿Se utilizan hormonas para acelerar el crecimiento de los pollos?
No. Desde CEPA aseguraron que esa práctica no existe y que el crecimiento responde al mejoramiento genético y a los avances tecnológicos.
¿Cuál es el principal desafío del sector?
Continuar expandiendo las exportaciones y ganar nuevos mercados internacionales.



