Un oftalmólogo argentino fue premiado en Italia por una innovadora técnica contra el queratocono

La innovación médica argentina volvió a recibir reconocimiento en el exterior. El oftalmólogo Roberto Albertazzi (M.N. 54.836) fue distinguido en la ciudad italiana de Florencia con el premio Giglio d’Oro, una distinción vinculada a los avances científicos y tecnológicos en el ámbito de la salud.
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📲 Click AQUÍ El galardón fue entregado durante el Tercer Congreso Mundial de Queratocono, donde se destacó una técnica quirúrgica desarrollada por el especialista argentino para mejorar el tratamiento de esta enfermedad ocular progresiva.
El proyecto tomó forma en el Centro de Ojos Quilmes, con el acompañamiento científico del doctor Roger Zaldívar, demostrando que desarrollos médicos de alcance global también pueden surgir desde consultorios y centros de investigación argentinos.
Qué es el queratocono y cómo afecta la visión
El queratocono es una enfermedad que provoca el adelgazamiento progresivo de la córnea, la estructura transparente ubicada en la parte frontal del ojo. Como consecuencia, esta capa pierde su forma habitual y adopta una apariencia cónica que altera la calidad visual.
Entre los síntomas más frecuentes aparecen la visión borrosa, la distorsión de las imágenes, los halos alrededor de las luces y las dificultades para ver durante la noche.
“Se desarrolla con mayor frecuencia en adolescentes y adultos jóvenes y generalmente progresa durante aproximadamente 10 a 20 años antes de estabilizarse”, explica Albertazzi.
El especialista remarcó que se trata de una patología que suele manifestarse en etapas clave de la vida, cuando muchas personas están estudiando, comenzando su actividad laboral o adquiriendo experiencia al volante.
Si bien todavía no existe una causa única identificada, los especialistas relacionan su aparición con factores genéticos, ambientales y hormonales. Además, uno de los hábitos más asociados a la progresión de la enfermedad es el frotamiento frecuente de los ojos.
La importancia de detectar la enfermedad a tiempo
Uno de los principales desafíos del queratocono es lograr un diagnóstico temprano. Durante años, muchos pacientes fueron derivados directamente al uso de lentes de contacto sin abordar la evolución estructural de la córnea.
“Durante muchos años el médico que diagnosticaba queratocono mandaba directamente al paciente a usar lentes de contacto, esto provocaba que las personas siguieran con estadios avanzados y perdieran un tiempo precioso”, señaló el especialista.
La detección precoz puede marcar una diferencia significativa en la evolución del cuadro. Mientras que en etapas iniciales es posible controlar mejor la progresión, los casos avanzados pueden requerir procedimientos más complejos, incluyendo trasplantes de córnea.
La técnica que le valió el premio en Florencia
El avance reconocido internacionalmente se basa en una nueva forma de implantar anillos intracorneales, dispositivos utilizados para modificar la forma de la córnea y estabilizar la enfermedad.
Aunque esta tecnología existe desde hace décadas, Albertazzi desarrolló una variante denominada By-Limbic, que cambia el punto de acceso utilizado para colocar los implantes.
“El By-Limbic es una técnica diferente para colocar anillos intracorneales. Viene a modificar la técnica de los anillos que fue desarrollada hace 40 años y la modifica con la técnica del fentolaser, implantándolo por el limbo”, describió el propio médico.
La principal diferencia radica en que los implantes se introducen a través del limbo, la zona que conecta la córnea con la esclerótica, en lugar de realizar una incisión directa sobre la córnea.
Según el especialista, esta metodología permite una mayor flexibilidad para adaptar los implantes a cada caso clínico y reduce complicaciones asociadas al procedimiento tradicional.
“Mantiene un túnel corneal cerrado, la incisión no está en el techo del túnel corneal, está por el limbo, se pueden hacer cambios de segmentos, de arcos, de perfiles y hasta de volúmenes, incluso hasta poner segmentos de 360 grados, y los implantes no quedan cerca de la incisión”.
Menos complicaciones y nuevas posibilidades terapéuticas
Uno de los beneficios más destacados de esta técnica es la disminución del riesgo de protrusión de los anillos, una complicación que puede aparecer cuando los implantes migran hacia la superficie ocular.
“Bajan drásticamente las complicaciones de los implantes y el cierre definitivo de la incisión ocurre entre los 15 y 20 días: ya no se encuentra la incisión”, explicó.
Además, el procedimiento deja una cicatrización prácticamente imperceptible y abre la puerta al desarrollo de nuevas configuraciones y diseños de implantes.
“Es un cambio de paradigma que abre una puerta a nuevos diseños, nuevas alternativas menos invasivas y más previsibles“.
Los próximos pasos de la investigación
La técnica ya cuenta con validación científica y fue publicada en bibliografía médica especializada. Mientras tanto, el equipo trabaja en nuevas aplicaciones y perfeccionamientos para ampliar sus posibilidades terapéuticas.
Albertazzi explicó que el tratamiento integral del queratocono se compone de distintas etapas, desde el control de la superficie ocular hasta la estabilización estructural de la córnea y la posterior recuperación visual.
“Vimos que en el ojo que está inflamado progresa el queratocono. Hay que desinflamarlo, mejorar la superficie, estabilizar la córnea -ya sea con un injerto, con un anillo o con lo que la córnea necesite- y después hacerlo ver”, resumió.
Aunque las primeras descripciones de esta enfermedad se remontan al siglo XVII, el especialista considera que su comprensión clínica aún continúa evolucionando.
“La estamos aprendiendo a manejar desde los últimos años. No se conoce mucho porque es de baja incidencia”.
Lectura rápida
¿Qué premio recibió Roberto Albertazzi?
Recibió el premio Giglio d’Oro en Florencia, Italia, por una innovación en cirugía oftalmológica.
¿Qué enfermedad busca tratar la técnica?
El queratocono, una patología que deforma progresivamente la córnea y afecta la visión.
¿Dónde fue desarrollada la innovación?
En el Centro de Ojos Quilmes, en la provincia de Buenos Aires.
¿Qué tiene de diferente la técnica By-Limbic?
Permite implantar anillos intracorneales a través del limbo ocular, reduciendo riesgos y ampliando las opciones de tratamiento.
¿Cuáles son sus principales beneficios?
Menos complicaciones, mejor estabilidad de los implantes y mayor capacidad de personalización.
¿La técnica ya está validada científicamente?
Sí. La investigación fue publicada en bibliografía médica especializada y cuenta con respaldo científico.
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