Crean un “intestino en un chip” que ayuda a entender la enfermedad inflamatoria intestinal

Un equipo de investigadores desarrolló un modelo de intestino humano en un chip que reproduce con alta precisión procesos clave de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), una patología que incluye la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa.
El dispositivo fue presentado en la revista Nature Biomedical Engineering y representa un avance importante para estudiar, en condiciones controladas, cómo se desarrolla la inflamación crónica, el daño del tejido y la fibrosis en el intestino humano.
La tecnología utiliza un sistema microfluídico que simula el flujo sanguíneo y el movimiento intestinal, lo que permite recrear un entorno muy similar al del organismo real. A partir de células humanas obtenidas de pacientes, los científicos lograron construir chips de colon que combinan células epiteliales y fibroblastos del tejido intestinal.
Estos fibroblastos, que hasta ahora se consideraban principalmente estructurales, mostraron un rol mucho más activo: pueden impulsar procesos patológicos y provocar que células sanas adopten comportamientos asociados a la enfermedad.
Uno de los hallazgos más relevantes es que el movimiento mecánico del intestino, simulado dentro del chip, puede intensificar la inflamación y la fibrosis, lo que sugiere que factores físicos del propio órgano influyen en la evolución de la enfermedad.
El modelo también permitió observar la respuesta de las células inmunitarias, que migran con mayor intensidad hacia el tejido afectado, reproduciendo lo que ocurre en pacientes reales.
Otro punto clave del estudio fue el análisis del impacto de las hormonas del embarazo. Los investigadores detectaron que, en chips con enfermedad, estas hormonas pueden aumentar la inflamación y el daño tisular, lo que ayuda a explicar por qué algunas mujeres con EII empeoran durante la gestación.
Además, el sistema permitió explorar etapas tempranas del desarrollo de cáncer. Al exponer los tejidos a agentes carcinógenos, los científicos observaron mayor inestabilidad genética y activación de señales asociadas al cáncer en los modelos con enfermedad inflamatoria intestinal.
En ese contexto, los fibroblastos volvieron a mostrar un rol determinante, potenciando señales vinculadas al inicio tumoral en el tejido intestinal inflamado.
Los investigadores destacan que este “intestino en chip” no solo permite entender mejor la enfermedad, sino que también abre la puerta a probar tratamientos personalizados en un entorno humano controlado, lo que podría acelerar el desarrollo de terapias más efectivas para la EII.
LEER: El Senado postergó el debate por decenas de cargos judiciales y quedaron afuera dos jueces vinculados a causas de la AFA


