Cómo la inteligencia artificial ya cambia la vida cotidiana y plantea nuevos desafíos

La inteligencia artificial dejó de ser una promesa futura para convertirse en una herramienta presente que impacta de lleno en la educación, el trabajo y la dinámica familiar. Su avance no solo mejora procesos y simplifica tareas, sino que también abre interrogantes sobre el uso responsable y la pérdida de pensamiento crítico.
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📲 Click AQUÍ En este contexto, el ingeniero en Sistemas Mariano Wechsler, especialista en el tema, analizó cómo estas tecnologías están redefiniendo hábitos y decisiones diarias.
Uno de los cambios más notorios se da en el aprendizaje. “Hay un modo en casi todas las IA que se llama Estudiar y aprender. Si te dan una ecuación, la IA puede responder de inmediato, pero con este modo, te plantea preguntas para que razones los pasos”, explicó. Esta modalidad busca evitar respuestas automáticas y fomentar el razonamiento en estudiantes.
Sin embargo, el uso cotidiano también genera señales de alerta dentro del ámbito familiar. “Me lo resolvió el chat”, fue la reacción de mi hijo al usar la IA en una tarea escolar, relató Wechsler, reflejando cómo estas herramientas ya forman parte de la vida diaria.
El especialista fue claro respecto al equilibrio necesario: “Si se deja la herramienta libremente, los niños pueden dejar de pensar. Si la restringimos por completo, les quitamos una herramienta valiosa”.
Uso diario y automatización de tareas
En la práctica cotidiana, la inteligencia artificial permite optimizar decisiones y ahorrar tiempo. Wechsler detalló un caso concreto: “Tengo un prompt que utilizo todas las semanas. Le informé qué tarjetas uso, qué auto tengo y dónde cargo combustible. Todos los lunes me recomienda la mejor promoción disponible”.
Este tipo de automatización demuestra cómo la IA puede organizar información y ofrecer soluciones personalizadas.
En el ámbito laboral, también se observa una transformación profunda. “Antes existía un área central que resolvía cuestiones tecnológicas. Ahora, es momento de distribuir la tecnología entre todos los empleados y descentralizar estas funciones”, sostuvo, marcando un cambio hacia estructuras más ágiles y eficientes.
Trabajo, cambios y nuevos oficios
Frente al temor por la pérdida de empleos, Wechsler aportó una mirada histórica: “Oficios que desaparecen por la tecnología existen desde la Revolución Industrial”. En esa línea, remarcó que cada avance genera nuevas oportunidades laborales.
Incluso con el crecimiento del comercio digital, señaló que conviven distintos modelos: “A pesar de la digitalización, muchas personas siguen eligiendo comprar en tiendas físicas”.
Riesgos, creatividad y límites
Uno de los principales riesgos señalados es la homogeneización de contenidos y la pérdida de identidad. “La mayoría escribe correos electrónicos con la calidad de un premio Nobel, pero eso no eleva la productividad. El riesgo es perder personalidad y que todo se homologue”, advirtió.
Para el especialista, el verdadero valor está en usar la IA para potenciar tareas propias, no para reemplazarlas completamente.
También aclaró cómo funciona esta tecnología: “Parece que piensa, pero no piensa. Es pura matemática, solo coloca una palabra tras otra en base a probabilidades”.
En definitiva, la inteligencia artificial ya está integrada en la vida diaria y seguirá expandiéndose. El desafío no es evitarla, sino aprender a utilizarla sin perder autonomía ni criterio propio.
Lectura rápida: preguntas y respuestas
1. ¿En qué áreas impacta más la inteligencia artificial?
En educación, trabajo y vida familiar.
2. ¿La IA ayuda o perjudica el aprendizaje?
Puede ayudar, pero requiere uso responsable para no reemplazar el razonamiento.
3. ¿Qué riesgo principal señalan los especialistas?
La pérdida de pensamiento propio y de personalidad.
4. ¿Va a eliminar trabajos?
Algunos cambian o desaparecen, pero también surgen nuevos oficios.
5. ¿Cuál es la clave para usar bien la IA?
Encontrar un equilibrio entre aprovecharla y no depender totalmente de ella.
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