Crece la mora en los créditos de las familias y alcanza el nivel más alto en 15 años

El atraso en el pago de préstamos por parte de los hogares argentinos alcanzó su nivel más alto desde 2010, según datos del Banco Central de la República Argentina. La morosidad de los créditos familiares se ubicó en 9,3% a fines de 2025, una cifra que se multiplicó 3,7 veces en apenas un año, ya que a finales de 2024 era de 2,5%.
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📲 Click AQUÍ Si se suman las deudas contraídas con entidades no bancarias —como fintech, tarjetas de supermercados o plataformas digitales— la irregularidad en los pagos trepa hasta alrededor del 13% del total, lo que refleja un fuerte deterioro en la capacidad de pago de los hogares.
El aumento de la mora se explica por varios factores que impactaron directamente en la economía cotidiana de las familias. Las tasas de interés elevadas, ingresos que no crecieron al mismo ritmo de los gastos y el mayor uso del crédito para sostener el consumo aparecen entre los principales motivos del fenómeno.
De acuerdo con economistas de la consultora LCG, las tasas activas continúan en niveles altos: la tasa nominal anual promedio de los préstamos personales llegó a 69% en febrero, en un escenario donde los salarios permanecen estancados o incluso retrocedieron en términos reales.
El ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió a la situación y planteó que la clave pasa por consolidar la baja de la inflación. “Hay que seguir bajando la inflación, que bajen las tasas y que los bancos den plazos para que la gente se vaya acomodando”, señaló. Además sostuvo que el problema responde a un contexto particular del último año: “Esto es un coletazo del ataque político del año pasado: las tasas subieron fuertemente y algunas personas tienen y tuvieron dificultades. Eso se va a ir acomodando. No es problemático a futuro”.
Otro factor que influye es el cambio en la política económica que prioriza el financiamiento al sector privado. Según explicó el economista Sebastián Menescaldi, de la consultora Eco Go, el crédito al sector privado pasó de niveles muy bajos a representar 13,6% del PBI hacia fines de 2025, durante el gobierno de Javier Milei.
Menescaldi sostuvo que la situación actual responde a una combinación de variables: tasas reales positivas —que superan a la inflación—, ingresos debilitados y mayor endeudamiento para sostener el consumo. “La tasa de interés real hoy es positiva y los créditos no se licuan. En un contexto de baja de ingresos, las familias tomaron créditos por demás”, explicó.
Más de la mitad de los adultos tiene deudas
Un informe del área de Estudios Económicos del Banco Provincia indica que más de uno de cada dos adultos en Argentina tiene algún tipo de financiamiento activo. En total, 20,5 millones de personas están endeudadas, lo que representa un aumento del 8% respecto al cierre de 2024.
El informe también muestra cambios en la forma de endeudarse. Las personas con deudas exclusivamente bancarias disminuyeron un 4%, mientras que quienes deben solo a entidades no financieras crecieron 18%. Además, los que combinan ambos tipos de deuda aumentaron 29%, sumando alrededor de 1,6 millones de nuevos deudores.
En los créditos más pequeños se observa la mayor dificultad para cumplir con los pagos. El 20% de los préstamos inferiores a un millón de pesos presenta atrasos, mientras que en los créditos superiores a $10 millones solo el 10% registra demoras mayores a dos meses.
Otro indicador relevante muestra que el nivel promedio de endeudamiento pasó de equivaler a 1,5 salarios en 2024 a 2,5 sueldos a fines de 2025, lo que refleja que las familias incrementaron su carga financiera en aproximadamente un salario adicional durante el último año.
Qué podría ocurrir en 2026
Las proyecciones no anticipan una mejora rápida. Desde el Banco Provincia advierten que el ingreso disponible de los hogares seguirá bajo presión durante 2026, en parte porque el proceso de desinflación se apoya en una moderación salarial.
A esto se suma que el cumplimiento de las metas fiscales implicará mayores aumentos en precios regulados, especialmente en tarifas de energía y transporte, lo que continuará afectando el presupuesto familiar.
En ese escenario, los analistas consideran que el consumo podría seguir limitado y las tensiones en el pago de créditos difícilmente desaparezcan en el corto plazo.
Qué pasa con las empresas
La situación es distinta en el sector empresarial. Aunque la mora también subió, los niveles siguen siendo considerablemente más bajos que en los hogares.
Datos de la consultora Analytica muestran que la morosidad de los créditos comerciales llegó al 2,7% en enero, frente al 0,8% registrado un año antes. Sin embargo, existe una fuerte diferencia según el tamaño de las compañías.
Las grandes empresas registran una mora cercana al 0,9%, mientras que las pequeñas y medianas empresas alcanzan alrededor del 4%, principalmente por el mayor costo del financiamiento y su dependencia del crédito para sostener operaciones.
Además, el informe destaca una fuerte concentración: el 42% del volumen total de crédito está en manos de apenas el 0,3% de las empresas, que corresponden a grandes compañías.
Lectura rápida
¿Cuál es el nivel actual de mora en los créditos de familias?
Alrededor de 9,3% en préstamos bancarios y cerca del 13% si se suman deudas no bancarias.
¿Por qué aumentó tanto el atraso en los pagos?
Principalmente por tasas de interés altas, salarios que no crecieron y mayor uso del crédito para sostener el consumo.
¿Cuántos argentinos tienen deudas actualmente?
Unos 20,5 millones de adultos, más de la mitad de la población adulta.
¿Cuánto aumentó el endeudamiento promedio?
Pasó de 1,5 salarios a 2,5 sueldos en un año.
¿Qué se espera para 2026?
Los especialistas creen que la situación podría seguir complicada porque los ingresos crecerían poco y continuarán los aumentos de tarifas y costos básicos.
¿Las empresas están igual de endeudadas que las familias?
No. Las empresas tienen niveles de mora más bajos, aunque las pymes enfrentan más dificultades que las grandes compañías.



