“Es un sacrificio necesario”: el diagnóstico empresario sobre la economía y el rumbo del Gobierno

“Algunos vamos a quedar en el camino, pero ese es el precio que hay que pagar para que nuestros nietos, nuestros hijos, tengan una Argentina normal”. Con esa frase directa y sin eufemismos, Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, sintetizó la mirada del sector comercial frente al momento económico que atraviesa el país.
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📲 Click AQUÍ Las declaraciones se produjeron luego de una reunión del G6 (Grupo de los 6) con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y reflejan el clima que predomina entre los principales referentes empresarios en el segundo año de gestión del presidente Javier Milei.
El G6 frente al Gobierno: respaldo con advertencias
El encuentro entre los integrantes del G6 y Adorni se concretó tras varias postergaciones y se extendió durante casi una hora y media. Según relató Grinman, el intercambio permitió repasar la realidad dispar de los distintos sectores, en un contexto económico que combina señales de recuperación con dificultades evidentes.
En diálogo con Eduardo Feinmann por Radio Mitre, el dirigente fue claro:
“No es fácil, no se está atravesando un momento fácil, con señales interesantes en el crecimiento económico, pero también hay otras cuestiones un poquito duras para los distintos sectores”.
En ese marco, destacó que desde el Gobierno se reafirmó una línea de acción sin soluciones puntuales para cada rubro. “Lo que él nos aseguró es que el modelo que está implementando este gobierno no va a repetir lógicas de parches sectoriales”, explicó, en referencia a experiencias pasadas donde resolver un problema generaba otro en un sector distinto.
Comercio y servicios: consumo en baja y “amesetamiento”
Grinman defendió la posición del sector comercio y servicios, aunque reconoció que atraviesa una etapa compleja. “No la estoy pasando bien, porque el consumo ha caído, pero también tiene sus explicaciones”, señaló.
Al comparar con años anteriores, recordó el impacto artificial del estímulo al consumo:
“En el año veintitrés había anabólicos, que era el plan Platita. Todos sabíamos que eso era la isla de la fantasía, que no podía durar”.
Sobre la situación actual, descartó hablar de un derrumbe total y prefirió un concepto más moderado:
“Lo que hay es un amesetamiento”. Según explicó, antes el consumo se aceleraba porque el dinero “quemaba en el bolsillo”, mientras que hoy, con precios más estables, ese comportamiento cambió.
En cuanto al cierre de empresas y el empleo, fue prudente:
“No existen cifras exactas”, indicó, y aclaró que en el comercio, al menos, el nivel de empleo se mantiene estable, a diferencia de sectores como la industria o la construcción, más golpeados por la paralización de la obra pública.
El costo social y las reformas de fondo
Uno de los pasajes más contundentes del análisis llegó al hablar del impacto social del ajuste. Grinman no esquivó el tema:
“Somos conscientes de que algunos vamos a quedar en el camino, pero ese es el precio que hay que pagar para tener una Argentina normal”.
En la misma línea, cuestionó las soluciones parciales y defendió la necesidad de cambios estructurales:
“No se puede ir con parches para un sector sí y para el otro no”.
Dólar, importaciones y contrabando: problemas de larga data
Al referirse al comercio exterior, el dirigente expuso una tensión histórica de la economía argentina:
“El sector exportador siempre quiere un dólar recontra alto y el sector importador un dólar más bajo”.
También recordó que la Argentina sigue siendo uno de los países más cerrados del mundo en términos arancelarios y advirtió sobre la alta carga tributaria, difícil de reducir porque gran parte del gasto público está destinado a áreas sociales sensibles.
De cara al futuro, se mostró optimista:
“Algunos hablan de un crecimiento del cuatro por ciento, nosotros creemos que en 2026 puede estar arriba del cinco por ciento”.
Finalmente, alertó sobre el contrabando, especialmente en el mercado de celulares:
“Uno de cada tres celulares que se venden en la Argentina son de contrabando”, una realidad que, aseguró, el Gobierno conoce y deberá enfrentar.
Lectura rápida: preguntas y respuestas
¿Qué planteó Mario Grinman sobre la situación económica?
Que el momento es difícil, pero que el sacrificio es necesario para lograr un país estable.
¿El sector empresario respalda al Gobierno?
Sí, con apoyo al rumbo general, aunque reconociendo costos y tensiones.
¿Cómo está el consumo hoy?
En amesetamiento, con niveles más bajos que en años de estímulos artificiales.
¿Hay cierre masivo de empresas en el comercio?
No hay cifras precisas, pero el empleo en el sector se mantiene estable.
¿Qué sectores están más complicados?
Principalmente industria y construcción, afectadas por la falta de obra pública.
¿Qué advierte Grinman sobre el futuro?
Que habrá ganadores y perdedores, pero que el objetivo es una Argentina con crecimiento sostenible.



