Google alcanza un hito: su algoritmo cuántico es 13.000 veces más rápido que una supercomputadora

Google anunció un avance histórico en computación cuántica con el desarrollo del algoritmo Quantum Echoes, capaz de ejecutar cálculos 13.000 veces más rápido que la supercomputadora Frontier, una de las más potentes del mundo. Publicado en la revista Nature, el logro se presenta como la primera demostración práctica de una “ventaja cuántica verificable”, lo que permite que los resultados puedan reproducirse y confirmarse en otras máquinas del mismo tipo.
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📲 Click AQUÍ El equipo de Google Quantum AI destacó que este avance es fundamental para avanzar hacia computadoras cuánticas funcionales y aplicables a problemas reales. Según la compañía, Quantum Echoes valida que los sistemas cuánticos pueden resolver problemas imposibles o extremadamente lentos para la informática clásica.
De la teoría a la velocidad de cálculo
El algoritmo fue probado en una computadora cuántica equipada con el chip Willow, diseñado para corregir errores y estabilizar los cálculos. Google informó que un cálculo que tomó poco más de dos horas en su sistema cuántico hubiera demorado más de tres años en la supercomputadora tradicional Frontier.
Más allá de la velocidad, la novedad radica en la verificación de los resultados. Tradicionalmente, los experimentos cuánticos eran difíciles de comprobar, pero Quantum Echoes introduce un método que permite validar los cálculos de forma independiente, reforzando la confiabilidad de la tecnología. Este avance marca un paso hacia la computación cuántica reproducible, una condición clave para su uso científico y comercial.
Aplicaciones concretas y un “cuantoscopio”
Aunque la computación cuántica sigue siendo experimental, Quantum Echoes abre la puerta a aplicaciones reales en medicina, ciencia de materiales y simulación de sistemas físicos. El algoritmo permitiría, por ejemplo, modelar interacciones subatómicas, estructuras moleculares y comportamientos imposibles de reproducir con herramientas actuales.
Google comparó este desarrollo con inventos históricos como el telescopio o el microscopio, y habló de un concepto llamado “cuantoscopio”, una herramienta capaz de medir fenómenos naturales que antes no podían observarse directamente. Esto podría acelerar el descubrimiento de nuevos fármacos, mejorar baterías o diseñar materiales con propiedades avanzadas.
Hacia la era cuántica
El desafío principal sigue siendo mantener la estabilidad de los qubits y reducir los errores de medición. El chip Willow y el algoritmo Quantum Echoes forman parte de la estrategia de Google para crear sistemas verificables, escalables y útiles para la comunidad científica.
El objetivo final es alcanzar una computadora cuántica universal, capaz de realizar cualquier tarea de manera más eficiente que los sistemas actuales. Este logro no solo demuestra potencia de cálculo, sino también un cambio de paradigma: la computación cuántica deja de ser una promesa abstracta para convertirse en una disciplina con bases experimentales sólidas.
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