SAN NICOLÁS

Comer carne es cada vez más caro en San Nicolás: el pollo y el cerdo ganan terreno frente a la vacuna

Los precios modifican los hábitos de consumo de las familias nicoleñas. Mientras el pollo entero puede conseguirse a $3.250 por kilo y algunos cortes de cerdo rondan los $8.500, la carne vacuna supera los $17.000 en distintos cortes. Las opciones más económicas cobran protagonismo.

El precio de la carne se convirtió en un factor decisivo a la hora de organizar las comidas en San Nicolás. El pollo y el cerdo aparecen como alternativas frente al encarecimiento de los cortes vacunos, que representan un gasto cada vez más difícil de afrontar para numerosas familias.

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Las diferencias de precios son considerables. En comercios de la ciudad, el pollo entero puede conseguirse a $3.250 por kilo mediante la compra de un cajón completo, mientras que algunos cortes económicos de cerdo rondan los $8.500. En cambio, distintos cortes vacunos parten de los $17.000 y pueden superar ampliamente ese valor.

Esta situación forma parte de un cambio que también se registra a escala nacional. Según el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), de la Fundación Mediterránea, el pollo superó por primera vez a la carne vacuna en la última comparación anual disponible, mientras que el cerdo alcanzó un récord de consumo.

Cuánto cuesta comprar pollo en San Nicolás

El pollo sigue siendo una de las alternativas más accesibles, aunque los valores varían considerablemente según el corte, el comercio y la cantidad adquirida.

La compra por cajón permite conseguir el pollo entero a un precio promedio de $3.250 por kilo. Para quienes prefieren comprar por separado, la pata y muslo se encuentra a $3.500 en algunos puntos de venta, mientras que en otros establecimientos cuesta entre $4.500 y $5.000.

La pechuga es uno de los cortes más caros y ronda los $10.000 por kilo, una diferencia importante respecto del pollo entero.

Sin embargo, no todas las familias pueden acceder a estos productos con la misma facilidad. Entre las opciones más económicas aparecen las alitas, que se consiguen a unos $2.500 por kilo, y los menudos, que rondan los $1.000.

Estos últimos productos cobran importancia entre los hogares con presupuestos más ajustados, donde la prioridad es conseguir alimentos a precios accesibles y preparar comidas con el dinero disponible.

El cerdo gana espacio como alternativa para las comidas diarias

La carne de cerdo también ofrece opciones que pueden resultar más económicas que los cortes vacunos y permite preparar una amplia variedad de platos.

En San Nicolás, las pulpas y las costeletas se consiguen a un precio de referencia de $8.500 por kilo, mientras que en una carnicería de la zona sur se ofrece carne picada de cerdo a $6.000.

Esta última opción permite preparar hamburguesas, albóndigas, rellenos, salsas y otras comidas familiares, con un costo inferior al de la carne picada vacuna.

Para quienes buscan cortes destinados a la parrilla, los precios del cerdo parten de aproximadamente $12.000 por kilo.

La diferencia económica ayuda a explicar por qué la carne porcina puede resultar atractiva para incorporar a las comidas habituales, más allá del tradicional asado.

También influye la variedad de preparaciones. Las costeletas, la bondiola, el carré y otros cortes pueden cocinarse al horno, a la plancha o acompañados de verduras, arroz y pastas.

Aunque las estadísticas nacionales todavía ubican al cerdo en el tercer lugar, su crecimiento sostenido refleja una mayor presencia en la alimentación de los argentinos.

La carne vacuna, cada vez más difícil de incorporar al presupuesto

La situación es diferente para quienes buscan comprar carne vacuna. En San Nicolás, distintos cortes se encuentran desde los $17.000 por kilo, una cifra que limita las posibilidades de consumo de los hogares con menores ingresos.

La carne picada común aparece como una de las alternativas más accesibles dentro de esta categoría. Puede conseguirse en oferta a $9.000 por kilo, mientras que la picada especial ronda los $11.000.

Aun con esas opciones, la diferencia respecto del pollo y de algunos cortes de cerdo es importante.

Por ejemplo, con $17.000 se pueden comprar dos kilos de costeletas o pulpa de cerdo a $8.500 cada uno. Ese mismo dinero alcanza para cinco kilos de pata y muslo de pollo cuando se consigue a $3.500, o para un solo kilo de carne vacuna de los cortes que parten de ese precio.

La comparación ayuda a entender por qué muchas familias reducen la frecuencia con la que compran carne vacuna y buscan reemplazarla por otras alternativas.

De esta manera, distintos cortes vacunos se vuelven más difíciles de incorporar a las comidas cotidianas y quedan más al alcance de quienes cuentan con mayores ingresos.

El consumo nacional confirma el cambio de tendencia

La modificación de los hábitos de compra no es un fenómeno exclusivamente local.

De acuerdo con el informe del IERAL, entre agosto de 2025 y julio de 2026, el consumo aparente de pollo alcanzó los 47 kilos por habitante al año, frente a los 46,7 kilos de carne vacuna.

Por su parte, el cerdo llegó a un récord de 20,1 kilos por persona.

Durante el último año analizado, el precio de la carne vacuna aumentó un 13,3% en términos reales, mientras que el pollo y el cerdo registraron bajas cercanas al 4%.

Esta diferencia favorece la sustitución entre carnes, aunque también intervienen otros factores, como la producción, la disponibilidad de mercadería y las preferencias alimentarias.

En San Nicolás, los precios de referencia muestran que la elección no pasa únicamente por el tipo de carne. También depende del corte, de las promociones disponibles y de la posibilidad de comprar en mayores cantidades.

Para los hogares con menos recursos, las alitas, los menudos y otras opciones económicas pueden ser determinantes. Quienes disponen de un presupuesto mayor tienen más posibilidades de alternar entre pollo, cerdo y cortes vacunos.

La carne vacuna continúa formando parte de las costumbres alimentarias, pero su elevado precio obliga a muchas familias a reservarla para determinadas ocasiones o a reducir su presencia en las comidas semanales.

El pollo mantiene su ventaja económica y el cerdo amplía las posibilidades de elección. El resultado es una transformación en la mesa familiar, donde el presupuesto disponible pesa cada vez más a la hora de decidir qué carne comprar.

Lectura rápida

¿Cuánto cuesta el pollo en San Nicolás? El pollo entero ronda los $3.250 por kilo mediante la compra por cajón. La pata y muslo cuesta entre $3.500 y $5.000, según el comercio.

¿Cuáles son las opciones más económicas? Entre los productos avícolas se encuentran los menudos, a unos $1.000 por kilo, y las alitas, a $2.500.

¿Cuánto cuesta la carne de cerdo? Las pulpas y costeletas rondan los $8.500 por kilo, la picada puede conseguirse a $6.000 y los cortes para asar parten de $12.000.

¿Qué precios tiene la carne vacuna? Distintos cortes parten de $17.000 por kilo. La picada común se consigue en oferta a $9.000 y la especial ronda los $11.000.

¿Cuál es la carne más consumida en la Argentina? El pollo ocupa el primer lugar en el último período comparable, seguido por la carne vacuna y el cerdo.

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