Manuel Passaglia cuestionó a Milei por usar fotos de restaurantes llenos como señal de mejora económica
El diputado provincial sostuvo que las imágenes de locales concurridos no alcanzan para describir la situación del consumo y reclamó mirar indicadores como salarios, ventas, actividad y empleo.

El diputado provincial Manuel Passaglia volvió a cuestionar al presidente Javier Milei, esta vez por las publicaciones en las que el mandatario utiliza imágenes de restaurantes y espacios concurridos para respaldar su lectura sobre la economía.
Passaglia sostuvo que una fotografía aislada no permite determinar cómo evoluciona el consumo a nivel general y planteó que la situación debería analizarse a partir de estadísticas sobre salarios, ventas, actividad económica y empleo.
“Ya conocemos el truco”, expresó el legislador en una publicación difundida este domingo.
El cuestionamiento a las imágenes de locales llenos
Passaglia planteó que encontrar restaurantes, shoppings o sectores de Palermo con alta concurrencia durante un sábado por la noche no constituye por sí solo una medición de la economía argentina.
También señaló que podría hacerse el ejercicio inverso y mostrar un comercio vacío para intentar sostener una conclusión opuesta.
Su argumento apunta a que la selección de una imagen determinada puede respaldar distintas interpretaciones, pero no reemplaza indicadores económicos más amplios.
La discusión tiene un antecedente reciente. En agosto, Milei compartió en sus redes un fragmento televisivo en el que se hablaba de teatros y restaurantes con mucha concurrencia y lo utilizó para cuestionar la idea de que amplios sectores tienen dificultades para llegar a fin de mes.
“El comerciante sabe cuánto vende”
En su mensaje, Passaglia también puso el foco en la experiencia cotidiana de consumidores y comerciantes.
“El que llega con lo justo a fin de mes sabe perfectamente lo que le pasa. El que tuvo que recortar gastos lo sabe. El comerciante sabe cuánto vende”, escribió.
El diputado consideró que las personas que atraviesan dificultades económicas no necesitan una fotografía de un restaurante ocupado para evaluar su situación personal.
Además, amplió su crítica hacia la comunicación económica del Gobierno y cuestionó lo que considera una tendencia a presentar como representativos determinados datos o imágenes favorables.
El pronunciamiento se suma a otras intervenciones recientes de Passaglia sobre empleo, producción, endeudamiento e ingresos, en las que viene marcando diferencias con el diagnóstico económico del Gobierno nacional.
FOTOS PARA SOSTENER UN RELATO QUE YA NADIE COMPRA. Vieron que Milei sube fotos y videos de restaurantes llenos o de lugares céntricos con mucha gente para demostrar que el consumo está “bárbaro”. Es bastante ridículo. Que un sábado a la noche haya gente en Palermo, en un shopping o en un restaurante no es un indicador económico. Es una foto. También podrías filmar un local vacío y decir exactamente lo contrario. El truco es bastante viejo: elegir una imagen que confirme tu relato y mostrarla como si explicara la realidad de todo un país. Pero estamos hablando del Presidente. Tiene a disposición todas las estadísticas del Estado para saber qué pasa con el consumo, los salarios, las ventas, la actividad y el empleo. No debería necesitar recorrer las redes buscando fotos de mesas ocupadas ni salir con el celular a encontrar una esquina llena de gente que confirme lo que quiere contar. Y, sin embargo, Milei decide ocupar su tiempo en eso. Pero hay algo peor: es casi una falta de respeto a la inteligencia de la gente. El que llega con lo justo a fin de mes sabe perfectamente lo que le pasa. El que tuvo que recortar gastos lo sabe. El comerciante sabe cuánto vende. El que está endeudado sabe cuánto debe. Nadie necesita que el Presidente le muestre la foto de un restaurante lleno para explicarle cómo está la economía. Porque cuando desde el poder te muestran esas imágenes para decirte que, en realidad, todo está funcionando, la sensación es bastante desagradable: no solo minimizan tus problemas, sino que además pretenden convencerte de que no existen. Y quizás Milei todavía no se dio cuenta de algo: ya le sacamos la ficha. No por las fotos de los restaurantes. Por todo. Por las promesas grandilocuentes. Por anunciar cosas como si ya hubieran pasado. Por exagerar cada dato que le conviene y esconder el que no. Por vender como un éxito cualquier cosa y, cuando la realidad no acompaña, buscar a quién echarle la culpa. Al principio puede funcionar. La gente puede creer, entusiasmarse, bancar, esperar. Pero después pasa el tiempo. Y uno empieza a darse cuenta. Ese es el problema que tiene Milei hoy. Ya sabemos cuándo está vendiendo humo. Ya conocemos el truco. Ya vimos demasiadas veces la misma película. Presidente, ya te sacamos la ficha. Que tengan un buen domingo.
— Manuel Passaglia (@manupassaglia) October 11, 2026
Lectura rápida
¿Qué cuestionó Manuel Passaglia?
El uso de imágenes de restaurantes y lugares concurridos como argumento para describir una mejora general del consumo.
¿Qué indicadores dijo que deberían observarse?
Consumo, salarios, ventas, actividad económica y empleo.
¿Qué planteó sobre las fotografías?
Que una imagen aislada puede utilizarse para respaldar interpretaciones diferentes y no explica por sí sola la situación de todo el país.
¿Milei ya había utilizado imágenes de restaurantes como argumento económico?
Sí. En agosto compartió un fragmento televisivo sobre restaurantes y teatros concurridos para cuestionar la idea de que la población no llega a fin de mes.
¿Es la primera crítica económica de Passaglia al Gobierno?
No. Durante las últimas semanas realizó otros cuestionamientos vinculados con empleo, producción, endeudamiento e ingresos.
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