Telecom podrá quedarse con Movistar, pero deberá desprenderse de millones de clientes y parte de su infraestructura
Transferencia de clientes, espectro y obligaciones de infraestructura

El Tribunal de Defensa de la Competencia (TDC) aprobó la adquisición de Telefónica Argentina por parte de Telecom, aunque condicionó la operación al cumplimiento de una serie de medidas destinadas a reducir el impacto de la concentración en el mercado de las telecomunicaciones.
La resolución establece una de las mayores desinversiones exigidas al sector en Argentina, con el objetivo de preservar la competencia y facilitar el ingreso o fortalecimiento de otros operadores.
Las condiciones que deberá cumplir Telecom
Entre las principales exigencias impuestas por el organismo, Telecom deberá transferir 6 millones de clientes de telefonía móvil, de los cuales 4 millones corresponden al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y 2 millones al resto del país. Con esta medida, la participación estimada de la empresa descendería de casi el 60% a alrededor del 50% del mercado móvil.
Además, la compañía tendrá que devolver 130 MHz de espectro radioeléctrico, de los cuales 60 MHz volverán inmediatamente a disponibilidad del mercado, y desprenderse de más de 200.000 clientes de internet fija distribuidos en 28 localidades.
Otro de los puntos centrales de la resolución obliga a Telecom a compartir infraestructura durante un período mínimo de tres años mediante mecanismos de roaming nacional y uso compartido de redes (RAN sharing), para facilitar el desarrollo del operador que reciba los activos.
El proceso de adecuación tendrá un plazo máximo de 18 meses, contará con un agente de monitoreo independiente y con la participación del Enacom, encargado de definir los aspectos técnicos del traspaso.
Asimismo, en aquellas zonas donde no resulte viable el despliegue de una segunda red, la empresa no podrá imponer la contratación de paquetes de cuádruple play como condición de acceso a sus servicios ni establecer diferencias de precios según la ubicación geográfica de los clientes.
Cómo se desarrolló la operación
La compra de Telefónica Argentina fue anunciada por Telecom en febrero de 2025. Un mes más tarde, la Secretaría de Industria y Comercio dispuso una suspensión preventiva mientras analizaba el impacto de la concentración.
Tras más de un año de evaluación, la Secretaría de Concentraciones Económicas recomendó autorizar la operación con condiciones. Posteriormente, el Tribunal de Defensa de la Competencia incorporó informes técnicos del Enacom sobre espectro y redes antes de emitir la resolución definitiva.
Como antecedente local, la decisión toma como referencia la fusión entre Telecom y Cablevisión en 2018, aunque la magnitud de las desinversiones actuales es considerablemente mayor. También se analizaron casos internacionales, como las condiciones impuestas en la integración entre T-Mobile y Sprint en Estados Unidos, así como la operación entre Orange y MásMóvil en España.
Un fallo que genera posiciones enfrentadas
Telecom cuestionó las condiciones impuestas al considerar que resultan excesivas y sostuvo que hoy compite no solo con operadores tradicionales, sino también con nuevos actores del mercado, como Starlink, además del crecimiento de plataformas digitales y futuros proyectos de conectividad satelital.
La empresa argumentó que necesita alcanzar una mayor escala para sostener un plan de inversiones estimado en 1.300 millones de dólares durante este año.
En sentido contrario, distintos especialistas en regulación consideran que las medidas no reducen de manera suficiente la concentración, ya que, incluso después de las desinversiones, la compañía conservaría una participación cercana al 50% del mercado móvil, con porcentajes aún más elevados en algunas regiones del país.
Durante el proceso también intervino Claro, que objetó la operación y advirtió que en 186 municipios podría verse reducida la competencia en el servicio de banda ancha fija.
Por otra parte, el debate también abarca el peso que tiene actualmente el Grupo Clarín, accionista controlante de Telecom. Diversos analistas señalan que la mayor parte de sus ingresos proviene hoy de los servicios de conectividad y telecomunicaciones, más que de la actividad vinculada a los medios de comunicación.
Uno de los principales interrogantes que deja la resolución es quién adquirirá los millones de clientes y activos que Telecom deberá transferir, así como la capacidad financiera y técnica que tendrá ese futuro operador para consolidarse dentro del mercado argentino.
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