La recuperación económica, entre los recursos naturales y la necesidad de recuperar la confianza

El economista Matías Bolis Wilson, referente técnico de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), sostuvo que el futuro de la economía argentina no dependerá únicamente del potencial de sectores como Vaca Muerta, la minería o el agro, sino también de la capacidad de generar confianza para que los ahorros que permanecen fuera del sistema financiero regresen al circuito productivo.
¡Mantenete al tanto de las últimas noticias de San Nicolás y el país!
Unite a nuestro CANAL DE WHATSAPP y recibí las novedades directamente en tu teléfono.
📲 Click AQUÍ Según explicó, la Argentina logró avanzar en el proceso de ordenamiento de variables económicas clave, aunque consideró que el próximo paso será consolidar condiciones que permitan atraer inversiones y sostener un crecimiento duradero.
En ese marco, destacó que actividades vinculadas a la energía y los recursos naturales podrían contribuir a mejorar la disponibilidad de divisas, una limitación histórica para el desarrollo económico nacional. Sin embargo, aclaró que el aprovechamiento de esos recursos requiere políticas y condiciones que favorezcan la permanencia de esos capitales dentro del país.
“Vaca Muerta nos va a dar un empujón muy fuerte y hay que aprovecharlo, pero también hay que generar condiciones suficientes para que esos dólares queden dentro de la economía y sigan circulando”, explicó.
El especialista señaló además que los argentinos conservan fuera del sistema financiero alrededor de 300.000 millones de dólares, una cifra que atribuyó a años de incertidumbre e inestabilidad económica.
“Hay que generar crédito, y crédito viene de creer. No es solamente una cuestión del Gobierno, sino también de construir confianza como sociedad”, afirmó.
Al analizar la situación económica reciente, indicó que una de las prioridades fue recuperar la estabilidad luego de la compleja coyuntura de finales de 2023.
“La economía de fines de 2023 estaba en una situación extremadamente delicada. Esa etapa de estabilización hoy está bastante encauzada”, señaló.
No obstante, remarcó que el verdadero desafío será lograr un crecimiento sostenido después de más de una década de estancamiento.
“Si uno mira el EMAE, la economía argentina prácticamente se planchó desde 2011. Hay que perforar esa trampa de los países de ingresos medios y empezar a crecer de manera sostenida”, indicó.
Para Bolis Wilson, las estrategias de expansión basadas principalmente en el consumo ya no ofrecen los mismos resultados que en el pasado. En cambio, consideró que el desarrollo deberá apoyarse en mayores niveles de inversión y productividad.
“La reacción de la economía tiene que venir por la inversión. Eso demora más tiempo, pero es el camino que eligieron los argentinos”, sostuvo.
Respecto a la actividad comercial, reconoció que algunos rubros continúan enfrentando dificultades. Entre ellos mencionó áreas vinculadas al transporte, la recreación y la indumentaria, aunque observó señales de mejora en este último sector durante los últimos meses.
“Naturalmente hay sectores que la pasan peor en un proceso de estabilización. Pero si la economía no crece, tampoco mejoran variables fundamentales como el empleo formal, la pobreza o las ganancias de las empresas”, explicó.
En otro tramo de su análisis, defendió una mayor integración internacional de la economía argentina y valoró los acuerdos comerciales que permitan ampliar mercados para la producción nacional.
“Argentina tiene que salir al mundo. El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea es una señal importante en esa dirección”, destacó.
Como referencia, citó el caso de Irlanda, país que logró mejorar significativamente sus indicadores económicos a partir de la llegada de inversiones externas y de medidas destinadas a fortalecer la competitividad.
“Irlanda pasó de tener uno de los ingresos per cápita más bajos de Europa a uno de los más altos gracias a la inversión extranjera y a un esquema que generó confianza para producir”, recordó.
De cara al futuro, estimó que la economía podría registrar una expansión moderada durante este año, cercana al 3%, aunque aclaró que no espera una recuperación impulsada principalmente por el consumo.
“Nunca creímos que este modelo iba a generar un boom de consumo. La recuperación tiene que venir por la inversión y por una mayor integración al mundo”, señaló.
Por último, insistió en que los recursos naturales representan una oportunidad importante para el país, aunque advirtió que el desarrollo sostenible requerirá fortalecer al conjunto del entramado productivo.
“Vaca Muerta, el litio, el cobre y otros minerales pueden darle un gran impulso a la Argentina. Pero una economía no puede vivir solamente de eso. El desafío es aprovechar esa oportunidad para hacer crecer al resto de los sectores y construir una estructura productiva más equilibrada y sostenible”, concluyó.
Lectura rápida
¿Qué planteó Matías Bolis Wilson sobre la recuperación económica?
Que el crecimiento dependerá tanto de sectores estratégicos como Vaca Muerta y la minería como de la generación de confianza para atraer inversiones.
¿Cuánto dinero estima que los argentinos mantienen fuera del sistema financiero?
Alrededor de 300.000 millones de dólares.
¿Qué etapa considera que ya está encaminada?
La de estabilización macroeconómica.
¿Cuál es el principal desafío hacia adelante?
Lograr un crecimiento sostenido, generar empleo y aumentar la inversión.
¿Qué sectores mencionó como claves para la llegada de dólares?
Vaca Muerta, la minería, el complejo energético y el agro.
¿Qué opinión expresó sobre el consumo?
Que no espera un gran auge del consumo y que la recuperación debería apoyarse principalmente en la inversión.
¿Qué acuerdo comercial destacó?
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
¿Qué ejemplo internacional utilizó?
El caso de Irlanda, por su estrategia de atracción de inversiones y generación de confianza.
¿Qué crecimiento económico estimó para este año?
Aproximadamente un 3%.
¿Qué advirtió sobre los recursos naturales?
Que pueden impulsar la economía, pero por sí solos no garantizan un desarrollo sostenible.



