Monotributo y reforma laboral: el punto gris que preocupa a miles de trabajadores

La reforma laboral impulsada por el Ejecutivo y aprobada parcialmente en el Senado avanza con cambios profundos en las reglas del empleo formal. Entre sus ejes principales aparecen la flexibilización de jornadas mediante el llamado “banco de horas” y la reducción del costo de los despidos, que ahora tendrían topes y un esquema de cobertura a través de un Fondo de Asistencia Laboral financiado con recursos que antes se destinaban a la seguridad social.
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📲 Click AQUÍ Sin embargo, uno de los aspectos más sensibles del proyecto sigue generando dudas: qué pasará con los monotributistas, una modalidad cada vez más utilizada por empresas para contratar personal sin reconocer relación de dependencia.
Menos presunción de vínculo laboral
La iniciativa modifica el artículo 23 de la ley vigente y establece que no se considerará automáticamente contrato de trabajo cuando exista facturación por servicios u obras, siempre que haya comprobantes o pagos bancarizados.
El cambio clave es que también se elimina esa presunción para los aportes previsionales, lo que impacta directamente en la protección social del trabajador.
En la práctica, esto significa que emitir facturas ya no será indicio suficiente para que la Justicia reconozca una relación laboral, algo que hasta ahora beneficiaba a muchos profesionales y empleados encubiertos.
La carga de la prueba cambia de lado
Hasta hoy, cobrar todos los meses montos similares de una misma empresa solía interpretarse como empleo disfrazado. Con la nueva redacción, esa presunción desaparece, y será el trabajador quien deba demostrar que existía dependencia.
Especialistas en derecho laboral advierten que el escenario se vuelve más complejo: el monotributista deberá aportar pruebas más contundentes que antes, aunque sigue vigente el principio de “primacía de la realidad”, que permite a los jueces mirar más allá del papel y analizar cómo era el vínculo en los hechos.
Un fallo reciente marca un límite
Esta semana, un tribunal laboral falló a favor de una empleada de una firma tecnológica que había sido desvinculada. La empresa sostuvo que, al existir facturación, no correspondía reconocer relación laboral.
Pero la Justicia entendió otra cosa: correos con órdenes directas y el pago de un monto fijo mensual fueron suficientes para probar subordinación técnica y económica, y confirmar que había un contrato de trabajo encubierto.
El fallo dejó en claro que la dirección del trabajo, el intercambio económico estable y el objetivo empresarial siguen siendo elementos decisivos, aun con la reforma en marcha.
Advertencias desde el ámbito social
Desde el Observatorio de Derecho Social de la CTA Autónoma alertaron que el nuevo esquema traslada muchos conflictos directamente a los tribunales, ya que se elimina una presunción que antes simplificaba los reclamos.
Todo indica que, si la ley se aprueba definitivamente, la interpretación judicial será determinante para definir el futuro de miles de monotributistas.
Lectura rápida
¿La reforma afecta a los monotributistas?
Sí. La factura deja de ser prueba automática de relación laboral, lo que complica los reclamos.
¿Ya no se puede demostrar dependencia?
Sí se puede, pero ahora el trabajador debe aportar más pruebas, como órdenes directas o pagos fijos mensuales.
¿Las empresas quedan “blindadas”?
No del todo. Si se demuestra subordinación técnica y económica, la Justicia puede reconocer el vínculo laboral.
¿Qué cambia en la práctica?
Que muchos casos que antes se resolvían fácilmente ahora terminarán judicializados, y cada situación dependerá del criterio de los jueces.



