Adoptar la IA o quedarse sin promoción: la nueva regla de las grandes consultoras

La transformación del trabajo profesional dejó de ser retórica. En las principales firmas globales de consultoría, el uso efectivo de herramientas de inteligencia artificial pasó a ser un criterio explícito de evaluación y ascenso. La consigna es clara: la adopción ya no es voluntaria, es estructural.
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📲 Click AQUÍ Accenture: la adopción como métrica de liderazgo
La firma con sede en Dublín comenzó a monitorear los inicios de sesión semanales en sus herramientas internas de IA para empleados senior, integrando ese dato en las discusiones formales de talento y promoción.
Según comunicaciones internas reportadas por el Financial Times y confirmadas públicamente, la “adopción regular” de IA se convirtió en un requisito para acceder a posiciones de liderazgo. En términos de gestión del desempeño, esto implica:
- Incorporar métricas de uso tecnológico en evaluaciones cualitativas.
- Vincular alfabetización en IA con potencial de liderazgo.
- Penalizar indirectamente la resistencia tecnológica.
La CEO Julie Sweet ya había anticipado que la firma “separaría” a quienes no lograran adaptarse a la nueva era tecnológica.
El foco en los senior
Paradójicamente, la mayor resistencia no proviene de perfiles junior, sino de gerentes y socios con más antigüedad. Según ejecutivos de las Big Four citados por la prensa británica, estos perfiles:
- Se sienten menos cómodos con nuevas interfaces y automatización.
- Están más anclados en metodologías tradicionales.
- Perciben menor urgencia de reconversión.
La política no aplica en 12 países europeos ni en contratos vinculados al gobierno federal de EE.UU., pero el mensaje corporativo es inequívoco: la competencia tecnológica es ahora un criterio de permanencia.
McKinsey & Company: humanos + agentes como modelo operativo
Si Accenture representa el disciplinamiento interno, McKinsey simboliza la integración radical.
En el Consumer Electronics Show (CES) de Las Vegas, el socio gerente global Bob Sternfels reveló que la firma opera con:
- 40.000 empleados humanos
- 25.000 agentes de IA
- Total operativo: 65.000 “trabajadores”
Hace 18 meses eran apenas 3.000 agentes.
La proyección es alcanzar paridad numérica entre humanos y agentes antes de finalizar 2026, con al menos un agente digital asignado a cada empleado.
El modelo “25 al cuadrado”
El esquema estratégico planteado por Sternfels contempla:
- +25% en roles orientados al cliente.
- −25% en roles no orientados al cliente.
- +10% de productividad en funciones internas.
Resultado: expansión del negocio sin crecimiento proporcional de plantilla.
En el último año, la IA ahorró a la firma 1,5 millones de horas de trabajo, automatizando análisis básicos y generación gráfica. Según reportes de Bloomberg, se prevén recortes del 10% en funciones no orientadas al cliente durante los próximos 18–24 meses.
La presión se extiende: Microsoft
En junio de 2025, Microsoft comunicó internamente que usar IA dejó de ser opcional. Los gerentes comenzaron a incluir adopción tecnológica en evaluaciones de desempeño, y el CEO Satya Nadella advirtió que quienes no respalden la estrategia de IA deberían reconsiderar su lugar en la organización.
Datos estructurales del mercado
El último informe global de McKinsey sobre el estado de la IA indica:
- 88% de las organizaciones usan IA en al menos una función (vs. 78% el año anterior).
- Solo un tercio escaló la implementación a nivel empresarial.
- 32% anticipa reducción neta de personal por IA.
- 43% no prevé cambios significativos en headcount.
La brecha ya no es entre quienes usan IA y quienes no, sino entre quienes la integran estratégicamente y quienes la utilizan de forma marginal.
La paradoja generacional
El fenómeno expone una tensión estructural:
- La IA automatiza tareas de entrada (análisis básico, reporting, documentación).
- Los junior pierden terreno operativo.
- Los senior, en cambio, enfrentan el desafío cultural de adaptación.
Pero las firmas están dejando claro que la resistencia senior tiene un costo directo en promoción y permanencia.
Conclusión estratégica
En las consultoras globales, la inteligencia artificial dejó de ser una herramienta de eficiencia para convertirse en:
- Un criterio de liderazgo.
- Un filtro de promoción.
- Un factor de supervivencia profesional.
Negarse a adoptar IA hoy equivale —en términos corporativos— a haberse resistido a internet en los años 90. No es un posicionamiento neutral: es una decisión con consecuencias de carrera.
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