Estudio advierte mayor riesgo de gripe H3N2 en personas que ya tuvieron COVID-19

Una investigación reciente de la Universidad de Chicago encendió una señal de alerta al indicar que quienes atravesaron una infección por COVID-19 presentan una mayor vulnerabilidad frente a la denominada súper gripe H3N2 y otros virus respiratorios. El motivo estaría vinculado a una inmunosupresión específica provocada por el SARS-CoV-2, que persiste incluso después de la recuperación clínica.
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📲 Click AQUÍ Daño inmunológico y menor respuesta ante nuevos virus
El trabajo, publicado como preimpresión científica en bioRxiv y aún pendiente de revisión por pares, señala que el COVID-19 puede generar una disfunción en las mitocondrias, estructuras clave para el suministro de energía celular.
Este daño afecta directamente a las células T de memoria, fundamentales para defender al organismo frente a infecciones previas y nuevas.
Según los resultados, tras haber padecido COVID-19, la activación de estas células se ve comprometida especialmente frente a virus como la influenza A H3N2 y el de la varicela, un fenómeno que no se observó en pacientes con hepatitis C ni en quienes tuvieron gripe común.
En la mayoría de los casos analizados, las células T de memoria CD4 mostraron deterioro ante al menos un patógeno, reduciendo la capacidad inmunológica ante reexposiciones futuras.
Circulación de H3N2 en Argentina y riesgo de brotes
En paralelo, el último Boletín Epidemiológico Nacional confirmó nueve casos de gripe H3N2 subclado K detectados entre el 18 de diciembre de 2025 y el 4 de enero de 2026 en cinco jurisdicciones del país: Buenos Aires, CABA, Santa Cruz, Mendoza y Neuquén.
De esos casos, cuatro no registraron antecedentes de viaje, lo que sugiere circulación local del virus. El Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas secuenció 18 muestras, de las cuales la mitad correspondió al subclado K.
Los especialistas advierten que, tras la pandemia, se incrementó la circulación simultánea de distintos virus respiratorios, como la influenza y el virus sincicial respiratorio (VRS). Antes del COVID-19 existía una especie de “inhibición competitiva” entre virus, que limitaba su coexistencia.
Posibles tratamientos y COVID persistente
Entre los hallazgos, el equipo de investigación detectó que algunos tratamientos podrían revertir parcialmente el daño inmunológico. Ensayos de laboratorio mostraron resultados alentadores con metformina (fármaco antidiabético) y ubiquinol (antioxidante esencial), que lograron mejorar la función de las células T de memoria.
En línea con otros estudios sobre COVID prolongado, los expertos advierten que el SARS-CoV-2 podría permanecer en los tejidos durante meses o incluso años, lo que explicaría la persistencia de la inmunosupresión aun en personas sin síntomas.
Características del subclado K y alerta sanitaria
El subclado K del H3N2 presenta una mutación en la hemaglutinina que incrementa en un 56% su capacidad de contagio, según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En Europa y América del Norte, esta variante generó altos niveles de hospitalización y fuerte presión sobre los sistemas de salud.
Además, muestra una mayor capacidad para evadir la inmunidad generada por infecciones previas o por la vacunación, facilitando brotes tempranos fuera de la temporada habitual de gripe.
La OPS emitió una alerta regional ante el aumento sostenido de la influenza A(H3N2) y la circulación creciente del virus sincicial respiratorio, advirtiendo que la coexistencia de ambos patógenos podría saturar hospitales y centros de salud, especialmente en invierno.
Desde el organismo recomiendan reforzar la vigilancia epidemiológica, priorizar la vacunación antigripal en grupos de riesgo y mantener medidas preventivas como el lavado frecuente de manos, el uso de barbijo ante síntomas y la consulta médica temprana.
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