El Papa destacó al perdón como una fuerza superior a la violencia

Durante el rezo del Ángelus por la festividad de San Esteban, primer mártir de la Iglesia, el papa León XIV reflexionó sobre el sentido del martirio y afirmó que el perdón constituye una fuerza “más auténtica que la de las armas”, en un mensaje atravesado por referencias a la paz, la justicia y la dignidad humana.
¡Mantenete al tanto de las últimas noticias de San Nicolás y el país!
Unite a nuestro CANAL DE WHATSAPP y recibí las novedades directamente en tu teléfono.
📲 Click AQUÍ Desde la ventana del Palacio Apostólico y ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Pontífice sostuvo que “el cristiano no tiene enemigos, sino hermanos y hermanas”, incluso cuando existen diferencias profundas o incomprensiones. En ese marco, invitó a comprender el martirio no solo como una muerte violenta, sino como un “nacer a la luz”, una entrega que, desde la fe, abre paso a la vida plena.
Al evocar la figura de San Esteban, León XIV subrayó que su rostro “parecía el de un ángel”, reflejo de una existencia vivida sin indiferencia frente a la historia y marcada por la decisión de responder al odio con amor. En ese sentido, vinculó el testimonio del protomártir con el tiempo de Navidad, al señalar que la vida cristiana implica elegir conscientemente la luz, aun cuando ello suponga sufrimiento o rechazo.
El Papa también advirtió sobre el contexto actual y las dificultades que enfrentan quienes buscan actuar con coherencia y justicia. Definió esa actitud como una “belleza rechazada”, especialmente por quienes temen perder privilegios o espacios de poder. Según expresó, quienes optan hoy por la paz y el camino desarmado de Jesús suelen ser ridiculizados, marginados del debate público o acusados injustamente de favorecer a supuestos enemigos.
En uno de los pasajes más contundentes de su mensaje, recordó que San Esteban murió perdonando, del mismo modo que Jesús, y reafirmó que ese gesto revela una fuerza más profunda y transformadora que cualquier forma de violencia.
Finalmente, León XIV exhortó a reconocer la dignidad del prójimo como fundamento de la esperanza, a la que describió como una energía gratuita presente en cada persona, capaz de reactivarse cuando se aprende a mirar al otro de manera diferente. Antes de concluir, pidió la intercesión de la Virgen María para alcanzar una alegría que disipe los miedos, “así como la nieve se derrite al sol”.
LEER: Efemérides del 25 de enero: hechos que marcaron la historia en Argentina y el mundo



