David Lebón emocionó al público en La Trastienda y cerró el año a sala llena

David Lebón brindó un recital profundamente emotivo en La Trastienda, donde agotó localidades y despidió el año con su propuesta “Esencia Lebón”, un formato cercano que volvió a confirmar el fuerte vínculo del músico con su público. El show dejó además una certeza: habrá revancha en febrero, con una nueva presentación ya confirmada.
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📲 Click AQUÍ Minutos después de las 21.30, Lebón subió al escenario y marcó el clima de la noche con una frase que atravesó todo el concierto: “Estoy pasando uno de los mejores momentos de mi vida”. Desde ese instante, el espectáculo se desarrolló como un diálogo permanente entre el artista y la audiencia.
El inicio fue acústico y minimalista, acompañado por Leandro Bulacio (teclados), Roberto Seitz (bajo) y Daniel Ferrón (guitarras y coros), en una sala dispuesta con mesas y sillas que reforzaron la sensación de intimidad. Canciones como “Tu llegada” y “Sin decir adiós” marcaron el tono introspectivo del arranque.
Con el correr de los temas se sumó Julia Testa en violín, aportando nuevos matices sonoros, mientras piezas como “El tiempo es veloz” profundizaron el clima emocional. El repertorio combinó etapas solistas y clásicos de Serú Girán, con versiones sentidas de “Desarma y sangra”, “Noche de perros”, “Parado en el medio de la vida” y “Mundo agradable”.
Uno de los momentos más intensos llegó con “No soy un extraño”, de Charly García, precedida por palabras de admiración hacia “el mejor compositor de nuestros tiempos”, en un pasaje cargado de emoción. También hubo espacio para lo personal con “Esperando nacer”, dedicada a su esposa.
En la segunda parte del concierto se incorporaron Gustavo Lozano (guitarra) y Daniel Colombres (batería), llevando el show hacia un pulso más rockero y blusero, sin perder cercanía. Durante casi dos horas, Lebón recorrió distintas épocas, improvisó, elogió a músicos jóvenes y se mostró agradecido de forma constante.
El cierre llegó tras un breve retiro y regreso al escenario con “Seminare”, sellando una noche intensa, cálida y profundamente humana. Tras el recital agotado, “Esencia Lebón” volverá a La Trastienda el viernes 13 de febrero, con entradas ya disponibles para un nuevo encuentro íntimo con su música.
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