El Gobierno confía en una recuperación del peso tras las elecciones pese al avance del dólar

El tipo de cambio alcanzó nuevamente el techo de la banda cambiaria y el Banco Central intervino con ventas por USD 45 millones. La presión sobre el mercado cambiario se intensificó en medio de la cobertura electoral, mientras el Ejecutivo mantiene la expectativa de que, una vez superado el proceso electoral, la demanda de pesos se reactive y el tipo de cambio muestre una tendencia bajista.
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📲 Click AQUÍ Un mercado bajo fuerte tensión
Durante la jornada de ayer, el dólar mayorista volvió a tocar el límite superior establecido por el Banco Central, fijado en $1.491, lo que obligó a la autoridad monetaria a intervenir por cuarta vez en las últimas semanas. En tanto, el dólar minorista cerró a $1.515, el MEP se ubicó en $1.586 y el contado con liquidación trepó hasta $1.610, reflejando una marcada dolarización por parte de empresas y particulares.
El deterioro no se limitó al peso: los bonos argentinos también registraron caídas de entre 1,5% y 2,5%, borrando las mejoras que habían obtenido tras el anuncio del programa “deuda por educación”. El riesgo país se mantiene por encima de los 1.000 puntos básicos, reflejando el nerviosismo del mercado frente a la incertidumbre política y económica.
A pesar de este panorama, en el equipo económico persiste una mirada optimista. El Gobierno apuesta a que, tras el resultado electoral, el peso se fortalecerá y el dólar tenderá a retroceder. Este escenario contempla una mejora en la confianza y un aumento en la demanda de dinero local. Sin embargo, no está claro qué desenlace electoral podría generar ese efecto.
Javier Milei señaló que aspira a contar con un tercio de la Cámara de Diputados con representantes propios, lo que le permitiría bloquear vetos y avanzar con reformas clave en alianza con espacios afines.
Mientras tanto, los depósitos en dólares alcanzaron un récord de USD 35.000 millones, al tiempo que los depósitos en pesos continuaron cayendo, una muestra de que los ahorristas siguen refugiándose en la divisa estadounidense.
El Gobierno interpreta este comportamiento como una dolarización excesiva, que más temprano que tarde podría revertirse cuando empresas y particulares necesiten vender dólares para cumplir obligaciones como impuestos o salarios.
Por otro lado, las intervenciones del Tesoro estadounidense ayudaron a moderar la escalada del dólar, aunque no lograron revertir la tendencia. Desde el anuncio del apoyo norteamericano, pasó casi un mes sin que el tipo de cambio se estabilizara, lo que obligó al Banco Central a volver a usar reservas para evitar que se rompa el techo de la banda.
A esto se sumó el ingreso temporal de divisas del sector agroexportador tras la eliminación de retenciones a la soja, medida que tampoco alcanzó para frenar la suba. La incertidumbre electoral y la persistente preferencia por el dólar mantienen al mercado en máxima tensión, mientras el Gobierno espera que el escenario post electoral traiga un respiro y una apreciación del peso.
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